Introducción al vídeo IP
Direcciones IP para cada cámara. Gracias a las redes de vídeo IP, todas las cámaras CCTV y los dispositivos de almacenamiento de la red tienen su propia dirección IP. Además, todas están supervisadas y gestionadas desde un centro de control. Una vez que se establece la red, la funcionalidad plug-and-play permite añadir o retirar fácilmente las unidades con IP activado.
Funcionalidad IP. Y aún hay más. El vídeo IP también permite implementar de forma sencilla la funcionalidad 'inteligente' en las cámaras, desde la detección de movimiento, hasta el Análisis Inteligente de Vídeo (IVA), que compara el vídeo en tiempo real con “reglas conocidas” para detectar actividades sospechosas o comportamientos que, de lo contrario, podrían pasar inadvertidos por el personal de seguridad encargado de los monitores.
Componentes de vigilancia basada en IP. Al igual que con los sistemas de CCTV analógicos tradicionales, existen cuatro componentes clave en un sistema de vídeo IP: captura de imagen, transmisión de imagen, almacenamiento y gestión de vídeo.